miércoles, 3 de junio de 2009

Los Procesos Especiales en el Nuevo Codigo Procesal Penal de 2004














Juan Humberto Sánchez Córdova









1. Concepto.

Es de advertir sobre este tema que existen dos posiciones para determinar lo que son procesos especiales así la primera es la que cree que para determinar cuales son procesos especiales y cuales no, lo que se debe hacer es delimitarlo negativamente
[1] es decir todo lo que no es proceso ordinario es especial.

Sin embargo creemos que este no puede ser el criterio de delimitación, pues incluso los llamados “procesos” regulados fuera de la normativa del Código Procesal vigente serian procesos especiales (procesos para menores, procesos militares, etc.) y serian especialidades del proceso ordinario o común como lo llama el nuevo código procesal penal. Además incluso a “procedimientos” distintos a los conocidos como procesos especiales, les serian aplicables la reglas del proceso ordinario (procedimientos por cooperación internacional
[2], proceso de ejecución[3], etc.)

En el otro extremo de la configuración y determinación del concepto de proceso especial (del cual tomamos partido) existe confusión debido a la gran variedad de denominaciones de lo que es proceso especial, de ello tenemos la diversa terminología con la cual se rotula estos procesos privilegiados. Al decir de MONTERO AROCA
[4], existe confusión al denominarlos pues unos lo llaman procedimientos especiales[5], especialidades procesales[6], otros procesos especiales o especialidades procedimentales[7].

Por ello es necesario hacer una diferenciación terminológica, no para decidir que nomen iuris es el mejor sino para tener un concepto claro acerca de lo que estamos estudiando.

Así lo primero que debemos diferenciar es el proceso del procedimiento
[8]. Qué es el proceso, sino un instrumento de la jurisdicción para lograr su fines, por ese motivo es que MONROY GALVEZ[9] lo define como “el conjunto dialéctico, dinámico y temporal de actos que se realizan durante la ejecución de la función jurisdiccional del Estado, bajo su dirección, regulación y con el propósito de obtener fines… Los que son comunes a todos los participantes del proceso”, es decir, el proceso es lo que esta detrás de las formas, de la sucesión de actos, es lo que da vida al segundo concepto que estudiaremos: el procedimiento.

El procedimiento
[10] es una serie de actos o también se puede decir que son el conjunto de reglas y actos mediante los cuales se realiza un proceso. Procedimiento hace referencia a forma, a sucesión de actos y ello sin precisar si esta actividad es la de los órganos jurisdiccionales, pues puede ser también la de los órganos administrativos[11]. Mientras existe procedimiento en cualquier actividad jurídica, el proceso es propio y exclusivo de la actuación jurisdiccional[12].

De esto tenemos que el rótulo exacto para los procesos privilegiados es el de procesos especiales ya que en todos ellos se desenvuelve la jurisdicción para lograr sus fines y se ve en ellos un conjunto de normas o reglas de conducta que regulan la actividad, participación y las facultades y deberes de los sujetos procesales y también la forma de los actos realizados en un proceso, pues todo proceso se desarrolla formalmente a través de un procedimiento
[13]

Otra razón por que el nomen iuris de procesos especiales es el exacto es por que, como se vera, existe una clasificación de los procesos con respecto a su generalidad y especialidad.

En ese sentido el proceso de carácter general es el proceso ordinario (o común) para delitos del cual, por su generalidad, se derivan los otros procesos. Con referencia al proceso el calificativo de ordinario se refiere a que por medio de ese proceso los Jueces y Tribunales pueden conocer objetos de toda clase sin limitación alguna, habiéndose establecido con carácter general y atendiendo al proceso penal, por medio del proceso penal ordinario podría procederse a aplicar la ley en todo tipo de infracciones penales y con referencia a cualesquiera personas
[14].

Es necesario hacer una salvedad, por lo general existen dos procesos ordinarios uno para delitos y otro para faltas pues ellos son aplicables a la generalidad de personas y siguiendo a MONTERO AROCA podremos decir que “por medio de ese proceso los órganos jurisdiccionales pueden conocer objetos de toda clase sin limitación alguna, habiéndose establecido con carácter general. Se prevén en principio para todo tipo de hechos punibles y se determinan atendiendo a su naturaleza: faltas o delitos
[15].

Todos los procesos que no tiene ese carácter general en caso de alguna laguna tienen que remontarse a este proceso ordinario
[16], asimismo la estructura de estos dependen del de aquel. Como se vera, las estructuras de los procesos especiales toman como referencia el proceso ordinario o común, así en la terminación anticipada se da la etapa de investigación pero no la etapa intermedia, ni de juicio aunque si la sentencia; en el proceso especial para altos funcionarios se requiere la previa interposición de una denuncia constitucional y se realiza por órganos jurisdiccionales especiales.


2.
Justificación de los procesos especiales.

Como se desenvuelve del texto los procesos especiales son aquellos que no tienen un carácter general, pero no por eso se rompe el principio de igualdad, pues como lo reconoce la sentencia del Tribunal Constitucional Exp. N° 1277 – 2003 – HC/TC
[17], el principio de igualdad señala que se debe tratar de forma igual a los iguales y de forma desigual a los desiguales.

Eso quiere decir que la justificación de la creación de procesos especiales se debe a diferencias en los supuestos de aplicación
[18], que hacen que aplicar el proceso ordinario a supuestos distintos o especiales contravengan el principio de igualdad, por ejemplo casos que, por la voluntad de las partes o por la simplicidad de la prueba, se pueden terminar brevemente, no debiendo sufrir las partes todo el via crucis del proceso ordinario.

Por ello cada proceso especial esta diseñado para una situación especial, así se reconoce en la doctrina, por ejemplo MONTERO AROCA
[19] dice que “[en estos] no existen sino simples particularidades en algunos aspectos de aquellos procedimientos [ordinarios] –esencialmente en su fase preliminar- considerándose la condición de la persona a enjuiciar, el tipo de delito y la forma de su comisión. GIMENO SENDRA[20] refiere que la existencia de procesos especiales ha de encontrar su justificación en razones de especificas, que en el orden penal pueden derivarse fundamentalmente de las características del delito o de la persona a enjuiciar, y la necesidad de lograr una mayor eficacia y celeridad por razones de política criminal, que pueden aconsejar al legislador la adopción de reglas procesales especiales ante la inadecuación de las comunes para lograr tales objetivos.

Por ello SAN MARTIN CASTRO ha previsto que los procesos especiales están previstos para delitos muy concretos o para circunstancias especificas de especial relevancia procesal, que obliga a una configuración procedimental propia, alejada del procedimiento ordinario y que de modo general están informados por los principios de celeridad, simplificación y consenso, según el caso.

En este último punto el criterio de simplificación que asume el nuevo código por razones de política criminal, se concreta, de un lado, en circunstancias puntuales derivadas de la evidencia probatoria, que genera el procedimiento inmediato y de otro lado en el consentimiento de las partes que puede dar lugar a los procedimientos de terminación anticipada y por colaboración eficaz
[21].

Como vemos esto se condice con el NCPP ya que los procesos por razón de la función pública, y el de seguridad, se han dado por razón de la persona; el proceso por delito de ejercicio privado de la acción penal es por razón del delito, el proceso de terminación anticipada y proceso por colaboración eficaz, se dan por motivos de celeridad procesal y la facultad negocial de las partes. El proceso por faltas, como lo reconoce la doctrina es un proceso ordinario ya que es el proceso general para las faltas y no esta destinada para los delitos como el proceso común. El proceso inmediato se basa en la suficiencia probatoria.





























[1] LEONE, Giovanni. Tratado de Derecho Procesal Penal. II. Ediciones Jurídicas. Europa – América. Buenos Aires.1963. Pág. 435. El concepto de procedimiento especial es negativo, esto es, caracterizado por la derogación al procedimiento ordinario, pero no puede asumir un contenido positivo, ya que existen tantos procedimientos especiales, configurando cada uno de ellos de acuerdo a un esquema propio, cuantas son las situaciones particulares que aconsejan derogar el esquema del procedimiento ordinario: lo cual, por otra parte es natural dada la heterogeneidad de tales situaciones.
[2] Libro Séptimo del NCPP. La Cooperación Judicial Internacional.
[3] Libro Sexto del NCPP. La Ejecución y las Costas.
[4] MONTERO AROCA, Juan y otros. Derecho Jurisdiccional: Proceso Penal. T. III. Tirant lo Blanch. Valencia. 2007. Pág. 307.
[5] FERRAJOLI, Luiggi. Derecho y Razón: Teoría del Garantismo Penal. Editorial Trotta. Madrid. 2005. Pág. 744.
[6] GIMENO SENDRA, Vicente y otros. Derecho Procesal Penal: Proceso Penal. Tirant lo Blanch. Valencia. 1993. Pág. 565.
[7] MONTERO AROCA, Juan y otros. Op. Cit. Pág. 526.
[8] MONTERO AROCA, Juan y otros. Op. Cit. Pág. 290. Nos dice que, aunque proceso y procedimiento tienen una misma raíz etimológica, procedere, en el segundo destaca la nota de actuación externa, el trabajo que pudiéramos llamar administrativo que se realiza en cualquier actividad jurídica y por tanto también esta, mientras que en el primero es necesario tomar en consideración la estructura y los nexos que median entre los actos, los sujetos que lo realizan, la finalidad a que tienden, los principios a que responden, las condiciones de quienes los producen, las cargas que imponen y los derechos que otorgan.
[9] MONROY GÁLVEZ, Juan. Introducción al Proceso Civil. T. I. Editorial Temis. Santa fe de Bogotá. 1996. Pág. 135. El proceso es el medio jurídico, el instrumento, con el que los órganos jurisdiccionales cumplen las funciones asignadas constitucionalmente. MONTERO AROCA, Juan y otros. Op. Cit. Pág. 289.
[10] Procedimiento es el conjunto de normas o reglas de conducta que regulan la actividad, participación y las facultades y deberes de los sujetos procesales y también la forma de los actos realizados en un proceso o en partes de este, provistos por el Estado con anticipación a su inicio. MONROY GÁLVEZ, Juan. Op. Cit. Pág. 135.
[11] MONTERO AROCA, Juan y otros. Op. Cit. Pág. 290.
[12] MONTERO AROCA, Juan y otros. Op. Cit. Págs. 290 - 291.
[13] MONTERO AROCA, Juan y otros. Op. Cit. Pág. 291.
[14] MONTERO AROCA, Juan. “Los Privilegios en el Proceso Penal” en MONTERO AROCA, Juan. Proceso (Civil y Penal) y Garantía: El Proceso como Garantía de Libertad y responsabilidad. Tirant Lo Blanch. Valencia. 2006. Pág. 480.
[15] MONTERO AROCA, Juan Derecho Jurisdiccional: Proceso Penal. T. III. Págs. 305 y 526.
[16] LEONE, Giovanni. Op. Cit. Pág. 436. La disposiciones que disciplinan cada procedimiento especial por el hecho de presentarse en derogación a las disposiciones concernientes al procedimiento ordinario, asumen en relación a este, carácter excepcional y por tanto no pueden ser objeto de aplicación analógica con respecto a la disciplina del procedimiento ordinario mientras que es obvio que las normas concernientes al procedimiento ordinario se aplican al procedimiento especial, a menos que resulte una derogación expresa o preveniente de la estructura misma del procedimiento especial.
[17] EXP. N.° 1277 - 2003 - HC/TC caso ORLANDO MONTESINOS TORRES. La igualdad ante la ley no es sólo un principio constitucional, sino también un derecho subjetivo que garantiza el trato igual entre los iguales y el desigual entre los desiguales. En ese sentido, y con objeto de determinar cuándo se está frente a una medida que implica un trato desigual no válido a la luz de la cláusula de la igualdad, la medida diferenciadora no sólo debe sustentarse en una base objetiva, sino, además, encontrarse conforme con el test de razonabilidad. Mediante este test se controla, en primer lugar, si el tratamiento diferenciado está provisto de una justificación; en segundo lugar, si entre la medida adoptada y la finalidad perseguida existe relación y, finalmente, se determina si se trata de una medida adecuada y necesaria, esto es, si respeta el principio de proporcionalidad.
[18] En sentido contrario y desarrollando la tesis que los procesos especiales se definen de modo negativo LEONE dice que: “No puede valer siquiera para caracterizar el procedimiento especial, el objeto particular de la relación procesal contemplando en función de la naturaleza de la imputación … A nuestro juicio la especialidad tratándose de materia procesal, solo puede inferirse de la disciplina del procedimiento: cuando un procedimiento se regula de manera diferente que el procedimiento ordinario, nos hallamos en presencia de un procedimiento especial … Por consiguiente procedimiento especial es cualquier procedimiento cuya disciplina presente, en todo o en parte, una derogación al esquema del procedimiento ordinario … Cualquier derogación al tipo de procedimiento así descrito [instrucción, etapa intermedia, juicio], da lugar a un procedimiento especial, que se caracteriza solamente bajo este aspecto …. LEONE, Giovanni. Op. Cit. Pág. 437 - 438. Como apuntamos líneas arriba no somos partidarios de esta teoría.
[19] MONTERO AROCA, Juan y otros. Derecho Jurisdiccional: Proceso Penal. T. III. Pág. 526
[20] GIMENO SENDRA, Vicente y otros. Op. Cit. Pág. 563.
[21] SAN MARTÍN CASTRO, César. “Introducción General al Estudio del Nuevo Código Procesal Penal (Apuntes Preliminares)”. En: Cubas Villanueva y Otros, El Nuevo Código Procesal Penal. Estudios Fundamentales. Lima. Palestra. 2005, Pág. 15.

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